¿Qué pasó después del Bang?
- 24 may 2022
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Como se habla en nuestro artículo “La Cimática también empezó con un Bang” el fenómeno llamado cimática basado en la resonancia de las ondas de sonido, nos ha regalado momentos increíbles en la ciencia y el arte

Pero ¿qué puede hacer para nuestro beneficio integral? La Cimática ha dado como resultado un recurso más a la terapia y a la medicina para conseguir el objetivo de sanar nuestro cuerpo. Esta ciencia existe al alcance de todos desde muchos miles de años antes de que el doctor Hans Jenny le pusiera este nombre.
Tanto en la India como en el Tíbet comparten que el uso de la voz puede llevarnos a la elevación divina.
Múltiples culturas ya utilizaban los principios de resonancia para la armonización del ser, demostrando así que, sin recibir ese nombre, esta práctica lleva siglos entre nosotros.
Para conocer la evolución de esta increíble ciencia nos remontamos a hace un siglo.
Las tribus africanas fueron los primeros en descubrir este fenómeno al darse cuenta de que, golpeando los tambores con granos de arroz, trigo o cereales estos formaban figuras. En aquella época tenían la creencia de que estos dibujos eran presagios del futuro.
El uso de la cimática no solo se caracteriza por los instrumentos usados para conseguir el sonido. Una de las formas más conocidas del uso del principio de resonancia es con la voz.
Tanto en la India como en el Tíbet comparten que el uso de la voz puede llevarnos a la elevación divina ycuración del cuerpo.
Esta técnica se lleva a cabo mediante los mantras, palabras o frases usadas en un tono específico que resuena en nuestro cuerpo y en las personas que nos rodean.
El doctor Herbert Benson estudió los efectos fisiológicos de los mantras en el cuerpo humano llegando a asombrosas conclusiones.
El uso de estos mantras, según Benson, disminuyen el ritmo cardiaco y metabólico, aumenta las ondas alfa en el cerebro y con ello mejoran la concentración y la memoria.

De todos y para todo
Las investigaciones en este campo pudieron demostrar por primera vez los efectos y las alteraciones que producen las ondas de sonido en su entorno. Más en concreto en la capacidad de las ondas para modificar la materia que le rodea.
Los mantras son comunes en religiones como el cristianismo, donde al rezar el canto de los Salmos se crea la misma reacción en la mente que un mantra. El uso de las palabras y la voz ha sido una fuente de placer en todo tipo de culturas y creencias.
Con el conocimiento de lo que las ondas sonoras pueden hacer en nuestro organismo, podemos entender mejor porque esta actividad se mantiene a través del tiempo.
A pesar de que en la antigüedad no entendía el porqué, hoy podemos encontrar la razón de porqué a muchas personas este tipo de meditación les traen sensaciones placenteras.
Como se habla en la investigación del doctor Luciano Bernardi del Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Pavía, el rezo y la meditación tienen efectos en la mente y el cuerpo humano.

En este estudio se registraron datos a través de un electrocardiograma, al igual que la respiración y la presión arterial de forma no invasiva.
Y llegaron a la conclusión de que tanto la oración como el mantra provocaron aumentos sincrónicos en los ritmos cardiovasculares.
Esto quiere decir que el ritmo cardiaco se acompasa con los sonidos de la voz mientras practicaban dicha actividad.
Las grandes mentes de la cimática
Mary Desirée Waller quien fascinada por los estudios de Chladni consiguió traducir dicho fenómeno a ecuaciones matemáticas.
Fue el gran Leonardo Da Vinci, en el siglo XV, quien menciona este fenómeno en sus cuadernos de estudio sin aún saber que sería un gran descubrimiento años después.
En dichos textos se encuentran anotaciones de sus observaciones de una tabla que, al ser golpeada, genera una serie de patrones en el polvo que se halla sobre esta.
Más tarde Robert Hooke en el siglo XVII llevó a cabo el mismo experimento con una placa de cristal y harina, consiguiendo de la misma manera los resultados de sus predecesores.
Estos estudios inspiraron en el siglo XVIII al que les dará nombre a estas figuras: Ernst Chladni. Músico y científico alemán que estudió exhaustivamente los distintos resultados de las placas encontrando patrones y registrándose.
Gracias a ello hoy se les llama Las figuras Chladni.
Siglos después aún se sigue estudiando, por múltiples científicos como Margaret Watts quien con su invención el “eidophone” pudo darle forma a la voz humana o como Mary Desirée Waller quien fascinada por los estudios de Chladni consiguió traducir dicho fenómeno a ecuaciones matemáticas.
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Con un pasado apasionante y futuro brillante
A pesar de su extensa historia hoy, se sigue estudiando este maravilloso descubrimiento para ser usado en múltiples aplicaciones como la afinación de los instrumentos musicales, la terapia del sonido y la sanación.
En definitiva, antes de saberlo y después de estudiarlo, el sonido y sus ondas nos han brindado infinitos beneficios que nos ayudarán a conseguir armonía en nuestro cuerpo y mente.
Siguiendo los sabios pasos de nuestros ancestros, vibremos con él y sintamos su poder en nosotros.
Referencia
https://www.bmj.com/content/323/7327/1446 Mohammadi, Mirbagher Ajorpaz, Torabi, et al. 2014 DOI: https://doi.org/10.1136/bmj.323.7327.1446



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