Un paseo por las Ondas Alfa
- 24 oct 2021
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Actualizado: 24 nov 2021
La frecuencia de nuestro cerebro cambia con nosotros y en momentos de calma esta vibración no inunda.

Si quisiéramos entender en qué idioma habla nuestro cerebro cuando andamos por la playa, respiramos el aire fresco de un bosque o nos sentamos a disfrutar de un té con los amigos, sería en ondas alfa.
Cada estado tiene una onda, según lo que hagas y cuando lo hagas.
Como hablamos con anterioridad, las ondas cerebrales es la forma que tenemos de entender las descargas eléctricas de nuestro cerebro. Mediante un aparato llamado electroencefalograma podemos traducir que es lo que dice nuestra mente en diferentes estados.
Cada estado tiene una onda, según lo que hagas y cuando lo hagas. Muchos están ligados a momentos y emociones. En este caso, las ondas alfas se presentan cuando estamos en un estado de tranquilidad y calma.
No hay que confundirlas con las ondas Thetas, que tienen una amplitud de onda más amplia. Están asociadas a los estados de calma profunda cuando estamos en la etapa del sueño REM.
Sintonizamos la radio del planeta
Las llamadas ondas alfa tienen una frecuencia de 8 a 12 Hz. Aparecen en momentos de calma cerebral donde nuestra mente está más callada. Se relacionan con la capacidad de meditar y conectarse con uno mismo. La paz interior o estar en estado alfa han sido los sinónimos que no encontramos al hablar de esta frecuencia.
Y tiene sentido, ya que cuando hablamos de la frecuencia de la naturaleza, del planeta tierra donde vivimos, estaríamos hablando del mismo número. Nuestro planeta resuena a 8 Hz y nuestro cerebro lo imita cuando está en calma.

Como hablamos en artículos pasados, las llamadas ondas binaurales son nuestro cerebro adaptándose a una frecuencia externa. Por ello se sospecha que algo parecido le sucede a nuestro cerebro cuando se encuentra en esta frecuencia natural. El tejido cerebral intenta igual y oscilar en la misma vibración que el mundo. En esta comparación también encontramos algo de lógica al hablar de la relajación de la naturaleza. Todos hemos dicho que necesitamos unas vacaciones en la playa o en la montaña. Respirar aire fresco y alejarnos del ruido de la ciudad. Esto no sería otra cosa que necesitar estar conectados con la frecuencia natural del planeta. Lejos del ruido que creamos en las grandes urbes.
Tan buenas que distraen
Es fácil recordar un momento en el que hayamos estado tan relajados que no podíamos ni movernos. Nuestros ojos acaban en un lugar al azar de nuestro alrededor y no somos capaces ni de recordar lo que estábamos pensando.
Nuestra mente se concentra en la nada, en existir y seguir viva. No necesita crear pensamientos ni fijarse en absolutamente nada más que su propia existencia. Este estado, que muchos buscan cuando lo necesitan y otros los tienen de forma natural, ha sido el protagonista en el siguiente estudio.
Cuando se habla de querer descansar, también nos referimos a alejarnos de las distracciones. Estímulos externos que nos acribillan día a día por todos nuestros sentidos. Bocinas, gritos, video en teléfono, publicidades con colores brillantes. Nuestro cerebro está continuamente recibiendo información.

Este estado es útil cuando queremos hacer algo en particular, que nuestro cerebro esté alerta y de lo mejor de sí mismo. Pero permanecer en este estado demasiado tiempo nos desgasta y disminuye nuestros procesos naturales.
Y en ocasiones nuestro cerebro se da cuenta y actúa por su propio bien, y el nuestro a su vez. O eso fue lo que probaron el equipo del Dr. Kyle Mathewson en La Universidad de la Ciudad de Nueva York.
En su investigación probaron cómo nuestro cerebro ignora estímulos externos cuando se encuentra entre las frecuencias de 8 a 12 hz también. El estudio reveló la influencia de la actividad cortical manifestada en la fase alfa frente a estímulos visuales.
Con esta investigación tan interesante podemos ver que cuando estamos en un estado alfa de calma nuestro cerebro nos mantiene protegidos. De estímulos e información. Cómo compartían a través de conocimientos antiguos que al meditar entras en un estado de introspección que parece que el resto del mundo desaparece.
Quiero vivirlo en mi propia piel
Con su uso diario puedes llegar a notar una mayor calma durante el día y un estado de ánimo óptimo, sentirás un aumento de tu nivel de conciencia mejorando tu unidad como ser, tus relaciones afectivas y muchos otros procesos fisiológicos como la regeneración celular y los ritmos de sueño.
Las ondas alfa deben ser las principales protagonistas en el audio que elijas, que te puede llevar a un estado de calma que tanto necesitamos a la hora de conciliar el sueño. Te ayudará a lo largo del día cuando más lo necesites, en un descanso al estudiar, al trabajar o después de una larga reunión.
Al final, lo importante es dar un paso más hacia el bienestar integral, llevar a la acción esos cambios que necesitamos y encontrar esas herramientas que encajen mejor con cada uno de nosotros.
Referencia
https://www.jneurosci.org/content/jneuro/29/9/2725.full.pdf Mathewson et al. (2009) DOI: https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.3963-08.2009



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